El uso final es el punto de partida
Una traducción simple funciona para información interna o comercial sin formalidad específica. La certificada incorpora la declaración o el formato acordado. La oficial depende de requisitos legales y de la entidad receptora.
Pregunta primero a la institución qué formato acepta. Esa confirmación evita solicitar un servicio distinto al requerido.
Reúne los requisitos antes de cotizar
No basta con saber el idioma de destino. También importa cómo se presentará la traducción, a quién se dirige y qué documentación debe acompañarla.
Envía el requisito comunicado por la entidad, la copia completa del documento y la fecha en la que necesitas disponer del archivo. Te ayudaremos a revisar qué alcance corresponde.
Qué conviene confirmar
- Nombre de la entidad receptora y uso del documento.
- Tipo de traducción o formato que solicita.
- Idioma de destino y documentos completos.
- Condiciones de presentación comunicadas por la institución.
- Fecha requerida y formato de entrega.
Un presupuesto debe responder al alcance real
El número de palabras permite obtener una referencia, pero los requisitos de presentación se revisan por separado. Antes de comenzar, confirma el servicio, el formato y las condiciones acordadas.
Si aún no tienes claros los requisitos, empieza por consultar a la entidad receptora y luego comparte su respuesta con IdiomaLab.
